Consultas que se esfuman
Pagás publicidad, te entran consultas — pero la mayoría son curiosos sin plata real. Tu gente se desgasta filtrando y al final no se firma casi nada.
Mientras vos te concentrás en construir, nosotros te llenamos la agenda de compradores reales — con plata, con urgencia y con ganas de firmar. Tu equipo solo atiende a los que están listos.
Sin compromiso · 30 minutos · solo si ya construiste y vendiste al menos una obra
Las constructoras que llegan a nosotros comparten tres dolores. Si reconocés dos, cada semana que pasa son obras que se te escapan.
Pagás publicidad, te entran consultas — pero la mayoría son curiosos sin plata real. Tu gente se desgasta filtrando y al final no se firma casi nada.
Cada vez que aparece un cliente serio, hay tres competidores más detrás. La conversación termina siendo siempre la misma: quién baja más el precio. Vos terminás regalando margen para no quedarte afuera.
Tu próxima obra siempre depende de quién te llama. Si tus contactos se enfrían, tu agenda se enfría. Y un mes sin clientes nuevos es un mes en rojo.
No vendemos likes ni seguidores. Te traemos compradores reales que llegan a tu equipo listos para firmar — y vos te dedicás a lo que sabés hacer: construir.
Le mostramos tu obra a la gente que ya está buscando comprar en tu zona y en tu rango de precio. No fotos de stock — tu obra real. Cada peso invertido se mide y se duplica solo si funcionó.
Un asistente que conversa por WhatsApp con cada consulta — a las 3 de la tarde o a las 11 de la noche. Habla como humano, detecta quién tiene plata, quién está apurado y quién solo está mirando. Tu equipo solo atiende a los serios.
Cada decisión importante la toma uno de los socios. La tecnología ejecuta, nosotros conducimos. Nunca vas a hablar con un pasante leyendo un guión.
Mostramos tu obra a la gente que ya está pensando en comprar en tu zona, en tu rango de precio.
Una página hecha para tu obra: las fotos correctas, los argumentos que resuenan, un solo botón para agendar visita.
Hablan con un asistente que parece humano: tono natural, ritmo natural, respuestas reales. Te llega solo cuando quiere hablar de plata.
Tu equipo cierra. Vos te enfocás en construir.
"Vas a saber, semana a semana, cuánto te cuesta firmar cada reserva — y bajándolo todos los meses."
De cinco cotizaciones al mes a cuarenta y dos consultas serias, en noventa días.
"Pasamos de cinco cotizaciones al mes a cuarenta y dos, todas con plata real para comprar."
Vendieron la torre B entera antes de levantar la primera columna, todas con seña del 10 %.
"Vendimos la torre B antes de iniciar obra, todas con reserva 10 %."
Antes de venderte, te elegimos. Si no encajás, te lo decimos en la primera llamada — y si podemos, te recomendamos a alguien que sí.
Estudiamos cómo vendés hoy, definimos qué números seguir, preparamos las piezas publicitarias y entrenamos al asistente con tu obra y tu manera de hablar.
Encendemos los anuncios con un presupuesto de prueba, ajustamos a quién le hablamos y afinamos al asistente con las primeras 100 consultas.
Aumentamos presupuesto sobre los anuncios que están funcionando, sumamos Google y portales inmobiliarios, conectamos todo a tu sistema.
Te entregamos los números limpios, capacitamos a tu equipo y dejamos el sistema funcionando solo, con revisión nuestra cada mes.
Tu equipo y el nuestro trabajamos en un mismo panel donde cada tarea, cada fecha y cada decisión queda escrita. Vos ves todo en tiempo real — sin mails perdidos, sin cosas viviendo solo en la cabeza de alguien.
Desde un anuncio hasta una llamada de revisión: cada cosa tiene responsable, fecha de entrega y resultado claro.
Tareas y sub-tareas con fecha límite. Ves al instante qué se está haciendo, qué se atrasa y por qué.
Tenés acceso al panel desde el día uno. Decisiones, archivos, números — todo queda tuyo, para siempre.
Suba no son una agencia más. Trabajan como un socio: les importa cuánto te cuesta firmar una reserva, no cuántos likes tenés.
Hablemos 30 minutos. Te armamos un plan concreto para tu próxima obra, sin compromiso. Si no encajamos, te lo decimos ahí mismo.
Agendá una llamada